Pedir comida para llevar y tirar el envase es algo tan normal que casi no lo pensamos. Sin embargo, cuando este hábito se repite millones de veces, esos restos acaban pesando (y costando) mucho más de lo que parece. La Unión Europea quiere romper esta inercia con el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases. El mensaje es claro: menos envases de un solo uso, más reutilización y un reciclaje más fácil de implementar.
Fechas clave para no perderse
Hay una idea fundamental que conviene tener clara desde el principio. El reglamento entró en vigor el 11 de febrero de 2025, pero su aplicación general empieza el 12 de agosto de 2026. A partir de ahí, las medidas importantes para bares, restaurantes y cafeterías se irán implementando por fases. Las obligaciones relacionadas con el «take away» llegarán en 2027 y 2028, y varias restricciones severas sobre envases de plástico de un solo uso en HORECA (hostelería y restauración) se activarán desde el 1 de enero de 2030.
Trae tu recipiente y te lo rellenan
El primer cambio práctico tiene una fecha límite. Antes del 12 de febrero de 2027, los negocios del canal HORECA que vendan bebidas y comidas preparadas para llevar deberán ofrecer la opción para que el cliente traiga su propio recipiente y lo llene. Además, el establecimiento no puede dificultar esta opción; si se elige, el precio no debe ser más alto y las condiciones no pueden ser peores. Asimismo, el local deberá anunciarlo con carteles visibles en el punto de venta.
Envases reutilizables también para el «take away»
El segundo escalón se implementa un año después. Antes del 12 de febrero de 2028, el canal HORECA deberá ofrecer la opción de servir comida y bebida para llevar en envases reutilizables dentro de un sistema de reutilización. Es importante destacar que las microempresas quedarán exentas de esta obligación concreta, aunque no de la opción de rellenado del recipiente del cliente. Además, el reglamento establece que no se puede cobrar más por optar por un envase reutilizable.
Higiene y responsabilidades sin sorpresas
Es natural que los hosteleros se sientan inseguros ante esta situación. ¿Qué sucede si alguien trae un envase sucio o uno inapropiado para alimentos? El reglamento permite negarse a rellenar el recipiente si no cumple con las normas de higiene o no es adecuado. Adicionalmente, cuando el recipiente lo aporta el cliente, el operador queda exento de responsabilidad por problemas de higiene o seguridad alimentaria relacionados con dicho recipiente. No obstante, la norma exige que el negocio comunique sus “normas de rellenado”, especificando qué recipientes acepta y qué reglas aplica.
Lo que se deja de usar en sala desde 2030
La parte que más se evidenciará en el consumo dentro del local apunta a 2030. El artículo 25 establece que, desde el 1 de enero de 2030, no se podrán introducir en el mercado los formatos y usos de envases que se enumeran en el anexo V (la lista de lo que se restringe). Entre estos se encuentran los envases de plástico de un solo uso para comida y bebida consumida dentro del establecimiento en HORECA, exceptuando locales sin acceso a agua potable. También se restringirán las monodosis de plástico para condimentos, salsas, azúcar y aliños, con excepciones específicas para «take away» inmediato y entornos sanitarios.
Por qué Bruselas aprieta con los envases
Este enfoque no llega sin razón. En 2023, se generaron en la UE 79,7 millones de toneladas de residuos de envases, lo que equivale a 177,8 kg por habitante, y el plástico representó el 19,8% del total. Solo en envases de plástico, Eurostat estima 35,3 kg por persona en 2023, con 14,8 kg reciclados. La Comisión Europea recuerda que aproximadamente el 40% de los plásticos utilizados en la UE se destinan a envases, y que alrededor de la mitad de la basura marina proviene del envasado.
Cómo prepararse sin volverse loco
Para un bar o restaurante, la clave es comenzar por lo básico. Separar qué se sirve en mesa y qué se vende para llevar, y revisar qué envases dependen del «usar y tirar» y cuáles tienen una alternativa realista. Luego viene la parte práctica, que puede ser menos glamorosa pero es funcional. Preparar cartelería clara, decidir qué recipientes se aceptan para el rellenado y establecer un protocolo sencillo para rechazar envases que no sean higiénicos evita discusiones en el local y posibles problemas después.
Además, hay un gesto que puede iniciarse de inmediato y que el reglamento fomenta. Los Estados miembros deberán incentivar que la hostelería ofrezca agua del grifo gratis o a un precio reducido en formato reutilizable o rellenable cuando esté disponible. Esto contribuye a reducir residuos sin complicar la experiencia del cliente. El cambio no será inmediato, pero el reloj ya está en marcha.
El texto completo del Reglamento (UE) 2025/40 ha sido publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea y puede ser consultado en la versión oficial disponible en el BOE.
